La culpabilidad, cuanto luchamos con ella

Soy una estudiante de Un Curso En Milagros y mientras leía el texto los otros días, me topé con un pasaje que me detuvo rápidamente.  "La culpabilidad es siempre perjudicial.  Todo lo que engendra el miedo es divisivo... el ego es culpabilidad... el ego cree que castigándose a sí mismo mitiga el castigo de Dios.  Sin embargo, incluso en esto (el ego) es arrogante.  Atribuye a Dios una intención de castigar y luego toma esta intención como su prerrogativa".

La culpabilidad no es buena.  Genera y produce miedo, que es todo ego.  Y viniendo de miedo, pensamos que nos tenemos que azotar a nosotros mismos, castigándonos, hasta que hayamos pagado por el error que hemos cometido.  El ego cree que puede "adivinar" lo que Dios quiere, y que puede administrar este castigo el mismo.  Increíble.   Estoy aún impactada ante el poder de este pasaje.  Sí, hay veces que nos equivocamos. Sin embargo, la mayor parte del tiempo nos sentimos culpables porque estamos acostumbrados a sentirnos culpable.  Es una reacción familiar, automática, causada por años de condicionamiento por otros que nos han avergonzado con el fin de manipular nuestras acciones (más sobre esto en otro post, se los prometo!).

La culpabilidad es miedo, y del miedo nada bueno sale (vean mi reciente post).  Cuando tú sabes más, lo haces mejor (Maya Angelou, una de mis favoritas!).  Si cometes un error, reconócelo ("He cometido un error").   Siente tus sentimientos ("Esto es terrible, no quiero sentirme así").  Perdónate a ti misma ("Ahora se mas.  Yo sé qué hacer para no cometer este error otra vez)".  Reconociendo, sintiendo, y perdonándote, tendrás una mejor oportunidad de avanzar que azotándote con culpabilidad.

Judith