¿Qué hacer cuando estás profundamente decepcionado?

Recientemente, me encontraba profundamente decepcionada por un familiar cercano. La persona no cumplió algo que era muy importante, y resultó causando estrés y ansiedad en muchos a su alrededor. Al comienzo, yo estaba muy enojada. Me imagine un montón de escenarios en mi cabeza (donde le decía cosas no muy simpáticas o le daba el trato de silencio) que continué repitiendo por un tiempo. Luego me deprimí y hasta lloré un poco. Y luego recordé una lección que leí recientemente en el libro de Reyes en el Antiguo Testamento. Como muchos de ustedes saben, siempre estoy leyendo un texto espiritual y actualmente estoy trabajando en La Biblia en las mañanas y en el Bhagavad Gita durante las noches. Lo que es fascinante del Antiguo Testamento es que es parte del Tanaj, la Biblia Hebrea en la religión Judía (hay algunas diferencias en el orden de los libros, la numeración, traducción, y algunas versiones de La Biblia han agregado algunos libros/capítulos).  Puedes imaginar mi gozo porque (1) Estoy aprendiendo acerca de dos religiones en una sola lectura (y potencialmente más, debido a que muchas otras religiones parten del Judaísmo) y (2) ¡Puedo ver una vez más que tanto todos nos parecemos!

FRESCO del Juicio de salomon (WALLFAHRTSKIRCHE FRAUENBERG, FRAUENBERG VIA WIKIPEDIA)

FRESCO del Juicio de salomon (WALLFAHRTSKIRCHE FRAUENBERG, FRAUENBERG VIA WIKIPEDIA)

En Reyes, el hijo de David, el rey Salomón, le pidió a Dios un corazón que discerniera lleno de sabiduría y entendimiento. ¡Y lo obtuvo! ¡Se relata como uno de los hombres más sabios que ha existido! (Mientras yo continué leyendo sobre el, me encontré con una historia que ya había leído cuando era niña y que dejó una profunda impresión. Haz clic aquí para la historia que ha llevado a las expresiones“cortar/separar al bebé en dos” en la profesión legal actual).  Por lo tanto, en ese momento de profunda decepción, le pedí a Dios que me diera la sabiduría para ver las cosas de manera diferente. En lugar de ver el dolor y decepción, le pedí paz interior para que el sufrimiento que estaba causando la decepción en mi se desapareciera. La simple petición me recuerda ahora la oración de serenidad.

“Dios concédeme serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el valor para cambiar aquellas que puedo, y sabiduría para reconocer la diferencia.”

En mi petición a Dios, me refería a la primera parte. “Dios, concédeme serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar.” ¡Y…Mi petición fue contestada! Es un poco difícil de explicar, el sentimiento de decepción seguía ahí. Las consecuencias de la decepción seguían ahí (probablemente no podré confiar en que esta persona tome diferentes decisiones en el futuro hasta que ciertas cosas en su vida cambien), pero el dolor se había ido. Creo que ustedes saben a cuál dolor me refiero… ese que persiste en el corazón que te hace sentir como si no pudieras respirar y estuvieras en una neblina. En lugar de eso había una profunda serenidad. Por lo tanto, la próxima vez que sientas tal decepción, en lugar de intentar resolverlo tú mismo (¡lo cual era lo que estaba intentando hacer en todos los escenarios que continuaba repitiendo en mi mente!), ¿Por qué no solo hacer una simple petición a Dios? Una vez que haces tal petición, cree que está fuera de tus manos y que él se encargará. Si tu dejas de intentar solucionarlo por ti misma (de nuevo, no puedo de dejar de pensar el número de veces que intentamos encontrar paz batallando en nuestras mentes), le darás a él la oportunidad de ponerse en frente y ayudar. El nivel de serenidad que sentí después de dejar ir y dejarlo en manos de Dios, nunca podría haberlo encontrado por mí misma.

¡Espero que esto te ayude! Me encantaría saber de ti, por favor deja un comentario a continuación. Si disfrutaste esta publicación, ¡compártela con tus amigos y familiares!

Abrazos,

Judith