Desarma tus voces destructivas

Jack Kornfield ha sido uno de mis más grandes maestros. Recientemente estaba escuchando uno de sus audio-libros y me recordó de esta lección de Buda:

“Nadie puede dañarte más que tu propia mente, sin entrenar. Nadie puede ayudarte más que tu propia mente, bien entrenada”.

En mi último boletín compartí algo que nos quita la felicidad: nuestro Ser Destructivo. Si te perdiste este boletín, lo puedes encontrar aquí.

Nuestro Ser Destructivo tiene muchas voces. Esas voces nos hablan desde el miedo, la inseguridad, la envidia, la ansiedad. Muchos de ustedes me han contado cómo han logrado notar sus voces Destructivas cuando están presentes. ¡Buen trabajo!

Ahora, es posible que les tenga malas noticias. Con frecuencia, nuestro Ser Destructivo no se desaparece (a menos por supuesto que te conviertas en un maestro iluminado… ¡yo todavía estoy trabajando en eso y les contaré si algún día lo logro!). Lo único que podemos hacer con nuestro Ser Destructivo es manejarlo y desarmarlo. Hay muchas maneras de manejar y quitarle poder, por ejemplo a través de la meditación, la atención plena y las indagaciones. Le hablaré un poco más de ellas en artículos futuros. Hoy, quiero compartir mi infalible arma secreta para manejar y desarmar mi Ser Destructivo: la gratitud.

Tu Ser Destructivo no puede sobrevivir cuando sientes gratitud. La gratitud lo somete y hace que tu Ser Destructivo se reduzca a una voz minúscula. La gratitud es como invocar la ayuda del “gran jefe” y lo haces cuando realmente quieres callar tu Ser Destructivo.    

Recientemente me he sentido intensamente arrastrada en direcciones opuestas por mis muchas responsabilidades. Mi empresa, mi bebé de 4 meses, mi matrimonio, mi círculo familiar, mis amigos, y el cuidado de mí misma, todos requieren el 100% de mi atención. ¡Se podrán imaginar que las voces de mi Ser Destructivo han estado bastante ruidosas! 

En estos momentos, lo que hago es lo siguiente: me pregunto yo misma, “¿Qué puedo agradecer en esta situación?” La respuesta viene inmediatamente: “Mira lo hermosamente llena que es tu vida, gozas de muchas bendiciones”. ¡Increíble! La Voz Destructiva queda desarmada y se vuelve minúscula. Mi Ser Verdadero está listo para ponerse creativo y buscar ideas creativas para manejarlo todo. Listo.

¿Qué puedes hacer TÚ HOY?:

  • Identifica un momento en el que tu Ser Destructivo tomó el control.
  • Visualiza ese momento. ¿Cómo te sentiste? ¿Qué pensaste? ¿Qué hiciste?
  • Reconoce algo por lo que sentir gratitud. Cualquier cosa.
  • Asimila la gratitud. Esta es la clave. ¿Cómo se siente esa gratitud en tu cuerpo? ¿En qué te hace pensar? ¿Qué te hace querer hacer? ¿Qué cosas hace que recuerdes?
  • Da gracias (en voz alta si estás solo).

Me encantaría saber de ti, así que por favor deja un comentario o una pregunta a continuación. Si has disfrutado este articulo, me sentiría honrada que lo compartieras con amigos, familia y comunidad.

Abrazos,

Judith