¿Alguna vez has perdido la paciencia con alguien? Esto es para ti…

Recientemente colaboré con Univisión en un segmento sobre cómo poner límites.

Sí, tú tienes el derecho de poner límites. No, esto no te convierte en una persona egoísta, fría ni mala.

Por mucho tiempo, yo tuve dificultades poniendo límites. Aprender cómo poner límites a los demás no fue algo que se me enseñó de forma activa mientras crecí. No es una parte importante en la cultura dominicana/católica, así que era algo que no pude aprender a través de la observación de otros tampoco. De hecho, con frecuencia se ve al sacrificio como una virtud venerada que cuando es malinterpretado, puede restarles facultades a las personas para poner límites.    

No saber cómo poner límites me condujo a tener pocos establecidos. El resultado de esto fueron muchas angustias, decepciones y frustraciones innecesarias y evitables.

Recuerdo la primera vez que entendí que tenía el derecho de tener límites que protegieran mi capacidad de trabajar, permanecer sana y ser feliz. Le estaba explicando a alguien cómo me sentía sobre una persona en particular que hacía cosas que a mí me parecían poco respetuosas y desconsideradas una y otra vez. Le expliqué cómo no solo me parecía increíblemente irritante y frustrante, sino que también sentía que mi paciencia se estaba agotando y que la próxima vez que ocurriera, ¡yo no iba a ser mi mejor persona! 

Esta persona me respondió con calma “eso me suena como un problema de límites”. “Descubre cuáles son tus límites y comunícalos”. Eso me tomó por sorpresa. Yo podía en realidad ponerle límites a esta persona, y ella tenía que respetarlos si quería seguir teniendo una relación conmigo. ¿De verdad? ¿Yo podía hacer eso? ¿Podía decirle a otra persona cómo quería relacionarme con ella? 

Muchos aprendizajes ocurrieron cuando tomé la responsabilidad de crear la vida que quiero vivir. De verdad no quiero que tú experimentes las mismas angustias, decepciones y frustraciones y por eso colaboré con Univisión sobre este tema.

Aquí están los pasos que ahora doy cuando necesito establecer límites con alguien:

  • Tener una idea clara
    • Aclaro mi autoestima. Tenemos el derecho de ser respetados. Aclarar eso de nuevo me da la fuerza interna para proceder con los pasos que siguen.
    • Tengo una idea clara del futuro que estoy creando. Visualizo lo que ocurrirá si decido no establecer límites… veo las circunstancias frustrantes que conducen al desarrollo de resentimiento. La frustración y el resentimiento son dos emociones muy tóxicas que de ninguna manera queremos cultivar. 
  • Identificar
    • ¿Qué límites realmente estoy buscando poner? Algunas veces estamos completamente conscientes de que las actuales circunstancias no son aceptables o sostenibles, pero no hemos analizado lo que sí queremos. Tener una visión clara de cómo te gustaría interactuar con alguien es fundamental. Si no sabes lo que quieres, ¿cómo lo vas a obtener? 
  • Comunicar
    • Tienes que comunicar tus límites. Sé que puede esto te puede asustar mucho, pero debes hacerlo. Nadie va a leer tu mente… nunca.  
    • No permitas que tus emociones se interpongan en tu comunicación. Si necesitas calmarte antes de hablar con alguien, entonces medita. Medita cada día por muchos días si debes hacerlo, pero asegúrate de estar tan tranquilo como sea posible antes de tu meditación. Abajo encontraras una meditación guiada gratuita que te ayudará a empezar la práctica o a profundizar la que ya tienes. 
    • Comparte la experiencia que estás teniendo y el impacto de las acciones de la otra persona. Si haces esto de manera sana y auténtica, quedarás sorprendido por la empatía que podrías recibir de la otra persona.
    • Asegúrate de comunicar los límites que has identificado, recuerda, ¡la gente no puede leer tu mente!

Recuerda (y por favor comparte en Facebook): 

Una vez que superamos nuestro miedo de comunicación, podríamos preocuparnos por que la otra persona no respete nuestros límites. La realidad es que a menos que estés lidiando con una persona abusadora, la mayoría de las personas estarán dispuestas a trabajar para estar en una relación con nosotros. Es realmente una experiencia increíble ver a dos personas “bailando” en sus esfuerzos por tener esta increíble vida. 

He descubierto que cuando he establecido límites que me permiten proteger mi salud y felicidad, soy capaz de dar más de mi ser verdadero y de mi mejor ser a los demás. Y eso es algo que no estoy dispuesta a ceder. 

¿Conoces a alguien que se beneficiaría de establecer límites en su vida? Comparte este artículo con ellos, o compártelo con tus amigos y familiares para que ellos también puedan empezar a crear la vida que quieren vivir. 

Judith