Cómo avanzar cuando no puedes (pero tienes que hacerlo)

 Mira el video en  Univision.com  

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A todos nos ha pasado. Tenemos que hacer algo pero no queremos hacerlo. Queremos avanzar y la sola idea del próximo paso nos da un terrible dolor de estómago. Nuestra garganta se cierra. Nuestro pecho se tensa. Preferiríamos hacer cualquier otra cosa menos esto.  

Puedes encontrar este artículo en audio. Solo dale “Play” aquí:

Se parece un poco al primer día de la escuela para los niños. 

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Hace poco estaba siendo entrevistada en Univisión y me preguntaron si yo tenía algún consejo de bienestar sobre cómo manejar que los niños no estuvieran motivados para regresar a la escuela.

Mi respuesta fue sorprendente y no incluyó ninguno de los consejos que comúnmente escuchamos al respecto (p.ej., usar distracciones hasta que ellos se olviden de sus quejas). 

Aun así, la respuesta es una lección que nos permitirá a TODOS nosotros, niños y adultos, avanzar cuando no queremos hacer algo, pero tenemos que hacerlo.  

¿Cuál fue mi respuesta?

Está bien que los niños no se sientan motivados para regresar a la escuela. 

Ahora bien, no me malinterpreten. Yo siento pasión por la educación (me gradué en el puesto número 5 de mi secundaria, y asistí a la Escuela Wharton en UPenn así como a la Escuela de Negocios de Stanford parael postgrado). La educación cambia vidas y puede ser un factor igualador muy importante.    

Pero esto no se trata de la educación o la escuela.

Esto se trata de aprender a vivir con emociones incómodas.

Le pregunté a mi entrevistadora: ¿Con qué frecuencia has sentido que no quieres hacer algo?

Como adultos, hemos tenido bastantes ocasiones en las que no hemos estados motivados a hacer algo. 

De hecho, ¡yo he tenido momentos en los que no he estado motivada para realizar tareas REALMENTE importantes!

Pero, ¿adivinen qué? He tenido que avanzar y hacerlas de cualquier manera. 

Sería una gran oportunidad para estos niños, especialmente para los adolescentes, aprender a estar BIEN con lo que es. 

Está BIEN si tu hijo no se siente motivado para regresar a la escuela esos primeros días. La realidad es que es difícil dejar las vacaciones y empezar de nuevo con las tareas y los exámenes. Para cualquiera lo sería.

Una de las mejores cosas que yo he hecho ha sido aprender a avanzar a pesar de sentir una emoción incómoda.  

Y ¿adivina qué? Aparecerán. Mi primer maestro de meditación lo expresa muy bien aquí:

“Si puedes permanecer tranquilo después de recibir malas noticias;

si puedes mantenerte perfectamente calmado durante las dificultades financieras;

si ves a tus vecinos viajar a lugares fantásticos sin sentir ni una pizca de envidia;

si puedes comer felizmente cualquier cosa que haya en tu plato;

si siempre te sientes satisfecho en el lugar en que estás…

probablemente eres un perrito.”

Jack Kornfield

Así que las emociones incómodas van a aparecer. Vas a tener que decidir avanzar a pesar de ellas y con ellas. 

Y el mejor regalo que puedes darle a tu hijo es enseñarle cómo avanzar sintiendo una emoción incómoda.

Porque como todos sabemos “Todo en la vida pasa”. Mientras eso ocurre, no nos paralicemos por la disfuncionalidad y avancemos productivamente para poder seguir creando la vida que deseamos. 

Hay cuatro pasos que yo doy a pesar de tener una emoción incómoda. Aquí están:

1. No etiquetes la emoción como “mala”.

Como dijo Jack Kornfield, ser un humano significa experimentar una amplia gama de emociones. 

Algunas las clasificamos como “positivas” y otras como “negativas”.

La realidad es que hasta que las emociones crucen el límite de “tóxicas”, son tan solo sentimientos pasajeros que van y vienen.

Un problema que experimentamos es cuando etiquetamos una emoción como “mala” y luego nos asustamos por todos los resultados imaginarios que podrían ocurrir. 

Nuestro hijo está desmotivado para regresar a la escuela después de un verano divertido. Esto significa que él no hará sus deberes escolares, abandonará la escuela, no podrá encontrar un empleo, terminará en la pobreza y vivirá en las calles. 

¿Tú crees que imaginar todo esto es útil o inútil?

Recuerda:

Cuando estaba hablando de esto en Univisión, dije que lo más importante era tratar a tu hijo como un ser humano, que experimenta toda la amplia gama de emociones humanas. Esto está BIEN.

La segunda cosa más importante es no etiquetar la emoción como “mala”, especialmente hasta llegar al punto de que sientas pánico y te lleve a un nivel de ansiedad totalmente innecesario (¡y termines causándole un trauma a tu hijo!).

No la etiquetes como “buena” o “mala”. Simplemente es lo que es. 

2. Apóyate en ejemplos pasados de “Todo en la vida pasa”

Lo segundo que hago cuando necesito avanzar a pesar de tener un emoción incómoda es recordar esas veces en las que me he sentido igual y a pesar de ello, he tenido éxito avanzando y he experimentado y comprobado por mí misma que “Todo en la vida pasa”

¿Qué sucede si no has tenido una situación similar en el pasado? Busca a alguien que sí la haya tenido y que sea un buen ejemplo de “Todo en la vida pasa”.

Una simple búsqueda en Google te ayudará a encontrar estas historias. Están a la distancia de unos simples toques de teclado.

Puedes ayudar a tu hijo a recordar todas las veces previas en las que se sintió desmotivado y cómo esa emoción eventualmente desapareció con el tiempo (especialmente cuando empezaron sus actividades escolares favoritas). Puedes buscar ejemplos en Google y convertirlos en una actividad en la que le demuestres tu apoyo y valides sus emociones. 

3. Prevé que el avance será incómodo

Saber que esa emoción está BIEN y recordar las veces que tuviste éxito dejándolas pasar anteriormente no será suficiente para hacer la emoción menos incómoda.

Pero si tú te anticipas a ella y sabes que será incómoda, te podrías sorprender de qué tan fácil avanzas a pesar de esto. 

Es como estar consciente de que cargarás una bolsa de 10 libras todo el día versus que te agarre desprevenido y tener que arrastrarla por todos lados. Hay algo genial acerca de la preparación mental.

4. Medita sobre la emoción

Cuando tengo una emoción incómoda, me siento a meditar con ella.   

Más pronto de lo esperado, esa emoción se transforma en algo más ligero y fácil de manejar.

Cuando huimos de una emoción, ella controla y dirige nuestras vidas. Cuando confrontamos la emoción y somos lo suficientemente valientes para mirarla y ver qué hay debajo de ella, la transformamos

Aquí hay una meditación que siempre me ayuda a cambiar de un estado emocional a uno mejor. ¡Espero que la disfrutes! 

Espero que este artículo te haya sido de utilidad. Me encantaría saber de ti, así que por favor deja un comentario o pregunta a continuación. 

¿Conoces a alguien que tiene que avanzar y no puede? Comparte este artículo con él/ella, o compártelo con tus amigos y familiares para que ellos puedan avanzar a pesar de sentirse incómodos.  

Judith