Una decisión que marcará la diferencia

 Decidir puede ser tan sencillo como elegir un color

Decidir puede ser tan sencillo como elegir un color

El año pasado tuve un recordatorio del poder de una decisión muy simple pero poderosa. 

Tomar esta decisión antes de hacer algo aumentará el impacto que tienes en tu propia vida.   

El verano pasado estuve a cargo de un proyecto grande para uno de mis clientes. 

Tenía muchas responsabilidades ya que estaba liderando yo sola un grupo con más de 40 personas que estaban atravesando una fusión de equipos. Fue una tarde completamente llena de desarrollo de liderazgo, reuniones y trabajo.

Considerando lo emotivo de la situación, la tarde por sí sola fue intimidante. Pensar cómo entregar todo y estar segura de que fuese de manera exitosa fue aún más intimidante.

En ese momento puse en práctica el balance entre lo que se debe hacer (actividades, entregas, trabajo, etc.) y el espacio y energía alrededor de ello.

Explicaré esto con más detalles en un próximo artículo, pero puedo adelantar que fue uno de los aprendizajes más importantes que obtuve en uno de los programas de liderazgo en los que participé el año pasado.

En esencia, lo que aprendimos en ese programa fue a establecer la distinción entre todas las “cosas” en nuestras vidas que llenan el día a día, y el espacio y energía que queremos traer y crear alrededor de ellas.

Este evento tan estresante fue el momento ideal para aplicar esta herramienta de liderazgo.

Una vez que tuve mis materiales, agenda, y estructura organizadas, empecé a enfocarme en la energía alrededor de la tarde, así como también en la energía que yo quería crear en el salón.

Cuando pensé en la energía que quería crear, primero decidí cómo quería“ser” antes de entrar en el salón de conferencia.

Decidí que quería ser una persona tranquila, relajada, confiada y serena.

Una vez que decidí cómo quería ser, pensé en qué necesitaba hacer para luego poder crear y ser esa energía.

Las respuestas me vinieron casi de inmediato. 

Me aseguré de meditar y ejercitarme la mañana de este importante día  (¡mis reductores principales de estrés!). Me vestí con uno de mis conjuntos favoritos.

Me reuní para almorzar con algunas de las amigas que más me apoyan como persona en un restaurante saludable antes de que empezara la tarde.

En mi meditación de esa mañana visualicé el éxito que quería alcanzar. 

Y eso fue exactamente lo que sucedió. 

Recuerda y (comparte en Facebook esta bella imagen):

Fui una persona que se mostró tranquila, relajada, confiada y serena.

Tal como yo estaba y me sentía, estaba en sintonía con lo que quería y por lo tanto pude crear esa energía no sólo en mí sino alrededor de mí.

La energía que logré atraer al evento fue poderosa y se mantuvo a lo largo de todo el día.

Cuán diferente es cuando dejamos de obsesionarnos con las cosas que hay que hacer y nos enfocamos en la energía que queremos crear con nuestra presencia.

Nos enfocamos tanto en los detalles que ignoramos quiénes somos durante el proceso y el impacto que tenemos tanto en el espacio como en las personas que nos rodean.

Y luego nos preguntamos por qué las cosas no salen como queremos.

Lo cierto es que tenemos mucho más control sobre las situaciones del que creemos. 

¿Alguna vez has intentado decidir cómo quieres ser antes de comenzar una  parte importante de tu vida? Date una oportunidad. Marcará una gran diferencia.

Estos son los pasos que debes seguir para hacerlo:

  • Identifica cómo quieres SER. Visualiza cuál sería la forma perfecta de comportarte en una situación en particular. ¿Debes ser paciente? ¿Estar preparada? Identifica 3 formas de ser que puedas visualizar vívidamente. 
  • Escríbelo en alguna parte.  Que no sea solamente una nota mental. Hay poder en lo que escribes.
  • Identifica las actividades que te ayudarán a ser de esa manera. En mi caso las actividades que me ayudan a mantenerme fiel a mis principios son:
    • Ejercitarme
    • Meditar
    • Leer
    • Ver programas de TV educativos e inspiradores
    • Rezar
  • Realiza esas actividades (si es posible justo antes del momento en que necesitas estar en mejor forma). No es necesario hacerlas todas, pero si tanto como sea necesario de una o varias de ellas como para activar el “cómo” te quieres “sentir”.
  • Repetir tantas veces como sea necesario

Espero que este artículo te haya sido de utilidad. Me encantaría saber de ti, por favor deja un comentario o pregunta a continuación.

¿Sabes de alguien que podría beneficiarse de decidir cómo quiere ser antes de comenzar una actividad?

¿Le sería útil tomar esta decisión antes de entrar en un entorno con altos niveles de estrés (¡como una reunión familiar, por ejemplo!)?

Comparte este artículo con esa persona así como con tus familiares y amigos para que también ellos puedan comenzar a decidir cómo quieren ser en la vida.

Judith